domingo, 13 de abril de 2008

Una de principios

Parece increíble pero escribir un blog es una inversión en lo que a tiempos se refiere, y a mi como me sucede muy a menudo me ha engañado el ojo. Pensé que sería muy rutinario, pero a veces cuesta ponerse a escribir porque tienes la cabeza en un tema que no debes expresar aqui por la magnitud que pueda alcalnzar. Pero claro que siempre que me falla el ojo me acompañan las ganas y con ganas nada es imposible.
Hoy he decidido hablar de principios, y creo que hablar de principios es ser demagogo, porque principios solo hay uno: "Sentido común". Cualquier otro principio esta sujeto a este. Por poner un ejemplo hablemos del principio de la legalidad, como yo no voy a cumplir la ley si luego me parece de obligado cumplimiento cuando la ley em porteje, evidentemente hay que cumplirla en todos casos, es de sentido común.
Y toda esta macro-reflexión viene a cuenta de unos árboles que tengo que quitar para la construcción de una infraestructura. Me parece lógino y es de sentido común (jajajaja) la preocupación que existe por el medio ambiente y es que afecta a la calidad de vida de todos los humanos. Pero lo que no se puede consentir que unos árboles primen ante un interés general. Esos árboles igual pueden estar ahi que en otro lado ya que son pinos y se adecuan bastante a la zona, agronomicamente hablando. Entonces dónde esta la frontera, entre el medio ambiente y el progreso.



Ahi os dejo un espacio para que vosotros mismos intenteís posicionaros, y ahora explico mi posición. Estamos hablando de unos pinos de la zona, sin ningún inteeres biologico especial, un proyecto que afecta directamente a mas de 50,000 personas, los pinos aqui no pintan nada, que se maquillar el asunto plantando mas, de acuerdo, pero eso a mi no me convence.
¿cuál es el problema? Excased de arboles que depuren el aire que respiramos. Solución: programas efectivos de repoblación paulatina, y si se corta alguno que se corte pero esa repoblación ha de llegar hasta un nivel de depuración de aire asequible, y ha de tener en cuenta aquellos que se puedan ir talando. Yo a esto lo llamo sentido común, y a encadenarse a un árbol autóctono en medio del campo lo veo demagocia pura.

y para despedirme una recomendación de la casa: sentido común